¿Con una mejor educación financiera la crisis no hubiera existido?

¿Con una mejor educación financiera la crisis no hubiera existido?

En nuestros oídos postcrisis todavía resuena la frase: “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” que nos hacía responsables, en buena medida, de una de las mayores crisis financiera de la historia. Pero, ¿realmente, nuestros escasos conocimientos en materia financiera, fueron el principal detonante?

A toro pasado es fácil emitir juicios de valor u opinar sobre los errores cometidos, pero lo cierto es que existe cierto consenso entre los expertos en que, “si hubiéramos tenido una mayor educación financiera, la crisis habría sido otra crisis”. La frase pertenece, en concreto, a Antoni Ballabriga, director global de Negocio Responsable de BBVA e impulsor de Edufin Summit 2017, el primer congreso mundial sobre educación financiera celebrado el pasado mes de junio en la ciudad de México.

Iniciativas como ésta han crecido “como setas en otoño” a raíz de la crisis financiera de 2008 y el objetivo que persiguen es dotar a la ciudadanía de un mayor bagaje en materia financiera. Los datos que revelan los estudios realizados no dejan de sorprender. Por ejemplo, la mayor encuesta mundial realizada por Standard & Poor’s y el Global Financial Literacy Excellence Center (GFLEC) de la Universidad George Washington de EE.UU., el 66% de los mayores de 15 años de todo el mundo son analfabetos financieros. Es decir, 3.500 millones de personas desconocen conceptos básicos de economía como la inflación, el interés compuesto o la diversificación de riesgos.

Otros ponen el foco en la población más joven y obtienen incluso peores resultados. Por ejemplo, el informe Pisa 2015 sobre Competencia Financiera concluye que sólo el 6% de los “quinceañeros” españoles (frente al 12% de la OCDE) exhibe un rendimiento destacado en competencia financiera, lo cual significa que son capaces de analizar productos financieros complejos.

Sólo el 6% de los “quinceañeros” españoles exhibe un rendimiento destacado en competencia financiera Click Para Twittear

Con datos como estos es fácil entender que las entidades financieras incluyeran en sus contratos hipotecarios las famosas cláusulas suelo o que las participaciones preferentes se “colocaran” sin mucha dificultad entre los clientes de mayor edad. No leemos lo que firmamos y, lo que es aún peor, si lo leemos, no lo entendemos.

La gran pregunta es: ¿por qué si a la hora de comprar un coche o una vivienda, nos empapamos de las prestaciones y características del producto, comparamos e intentamos resolver cualquier duda, no hacemos lo mismo con los productos financieros? ¿Tan complejos son? ¿Tan poco atractivos nos resultan que preferimos dejar nuestras decisiones financieras en manos de otros?

En cualquier caso, no toda la culpa de los estragos de la crisis debe recaer sobre unos ciudadanos ignorantes (financieramente hablando). La crisis hubiera sido otra, sí, pero hubiera existido de cualquier forma. No en vano, nueve años después de su estallido y cuando todavía recogemos los últimos escombros que quedaron en el camino, las autoridades no eximen a las instituciones (financieras o no) de su papel como educadores.

Con mayor educación financiera la crisis hubiera sido otra, sí, pero hubiera existido igualmente Click Para Twittear

La vicepresidenta de la CNMV, Lourdes Centeno advertía recientemente que “una mayor educación financiera no debe servir para que se incentive la oferta de productos complejos ni ser la excusa para cargar más responsabilidad sobre los inversores”. Es decir, educación financiera sí, pero por mucho que sepamos diferenciar entre depósito y un fondo de inversión, si el que nos vende ambos productos quiere “darnos gato por liebre” tiene muchas papeletas para conseguirlo.

Tanto es así que el mismísimo presidente de Lehman Brothers, cuya quiebra dio comienzo al estallido de la crisis financiera, reconoció que ni siquiera él alcanzaba a comprender la complejidad de los productos que vendía la entidad como los CDOs sintéticos, las titulizaciones hipotecarias o los famosos CoCos. La ingeniería financiera diseñada por los bancos puede alcanzar un grado de sofisticación demasiado alto para el común de los mortales.

Es esencial entender el producto financiero que estamos contratando

Es esencial entender el producto financiero que estamos contratando

¡Hablemos de finanzas!

Pero, no nos engañemos, hablar de dinero y de finanzas está mal visto, queda mal… En cualquier reunión familiar o de amigos en la que nos encontremos no es habitual poner sobre la mesa una conversación de este tipo en la que unos y otros expongan los pros y los contras de invertir los ahorros en tal o cual producto. Y ya no digamos analizar, aunque sea de forma básica, su estrategia de inversión, rentabilidad o riesgos… Por el contrario, una conversación sobre viajes, trabajo, fútbol o política nos parece mucho más normal. De hecho, si por casualidad, el tema del ahorro y la inversión saliera a relucir, poco tardaríamos en escuchar aquello de “prefiero disfrutarlo ahora, que quién sabe dónde estaré el día de mañana”.

La educación financiera, como la educación en cualquier ámbito, debería comenzar en la propia familia fomentando en los hijos sencillos hábitos como el de evitar las compras compulsivas, comparar precios, no gastar todo lo que se tiene, planificar un presupuesto familiar o, sencillamente, explicar a los más pequeños que el dinero no se fabrica en los cajeros automáticos. Herramientas como “la paga”, hoy en día en desuso, son muy útiles para que los más pequeños aprendan a administrar el dinero.

Educando en finanzas desde la infancia será más sencillo que en la edad adulta nuestro grado de interés y responsabilidad sobre el dinero sea mayor. Y a ello pueden y deben contribuir también las empresas a través de herramientas de planificación como www.sumofuturo.com. Quizás de esta forma, estemos donde estemos el día de mañana, nuestro bolsillo nos acompañe.


Referencias:
‘The gender gap in financial literacy: a global perspective’. Standard & Poor’s y Global Financial Literacy Excellence Center (GFLEC) (julio 2017). Disponible en: http://gflec.org/wp-content/uploads/2017/07/The-Gender-Gap-in-Financial-Literacy-A-Global-Perspective-Policy-Brief.pdf?x87657
‘PISA 2015 Resultados: Alfabetización financiera de los estudiantes’. OECD (mayo 2017). Disponible en: http://www.oecd-ilibrary.org/education/pisa-2015-results-volume-iv_9789264270282-en;jsessionid=2iggl953k55k.x-oecd-live-02 [28/08/2017].
Ana Llorens

Sobre Ana Llorens

Soy periodista de economía y finanzas con más de 15 años de experiencia en medios audiovisuales y digitales. He trabajado en Radio Intereconomía, Bussiness TV, Capital Radio, Forbes y Dirigentes. Actualmente estoy especializada en fondos de inversión, ahorro, finanzas personales y educación financiera en www.futuroafondo.com y www.fundssociety.com.

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